lunes, 20 de diciembre de 2010

Subida a la Collada de Lero



Por Marius van Heiningen.


Cogemos la pista nueva que sube en zig-zag por el pinar de Cistierna y que en varios puntos nos ofrece un buen panorama sobre Cistierna o Valmartino. La pista nos conduce hasta un amplio valle llamado Ambosa o Majada, separado del Valle de Arrón por una impresionante pared vertical. Seguimos subiendo por el amplio valle en dirección de la Collada de Lero. Una vez llegado tan lejos no me pude resistir en avanzar un poco más en dirección del segundo pico de Peñacorada. Aparte de las numerosas fotos del paisaje, también he incorporado un poco de geología y espeleología, ya se sabe: deformación de profesión.
A pesar de que prácticamente ya estamos en invierno, el paisaje sigue siendo de gran belleza.



Panorama desde la Collada de Lera, cara sur de Peñacorada.



Mapa 1: El trayecto de la ruta dibujado en un imagen de Google Earth. P y F son el principio y final de la ruta, el 1 y el 2 indican dos cortos desvíos con buenas vistas.



Mapa 2: La primera parte de la ruta, la subida por el pinar. Los números indican: El comienzo (1), primer panorama sobre Valmartino (2), desvío y mirador sobre Cistierna (3), segundo panorama sobre Valmartino (4) la entrada en el valle amplio de Ambosa (5) y el desvío hacia otro mirador (6).



Mapa 3: La segunda parte de la ruta, subida a la Collada de Lero. Los números indican: El comienzo del valle (1), estratos deformados (2), el caño (3), puntos geológicos (4 y 5), la Collada de Lero (6), vistas sobre pliegues espectaculares (7 y 8), pequeña cueva (9), un corral (10) y final de la ruta (11).



Empezamos donde la Fuentona, subiendo por la pista nueva.



Donde la pista nueva tiene gravilla suele haber una pequeña senda lateral (indicada en naranja) que facilita el andar.



Cuando la pista llega al borde del pinar, se nos ofrece una vista sobre el pueblo de Valmartino y sus montes bajos (punto 2 del mapa 2).



La pista vuelve pinar adentro, ya con bastante menos gravilla.



A poco tiempo llegamos a una bifurcación, seguimos la pista por unos 35 pasos más......



......hasta llegar a un pequeño mojón de piedras, que indica el comienzo de una estrecha senda (este mojón lo puse yo).



Esta senda nos lleva a un bonito mirador, situado sobre Cistierna (punto 3 del mapa 2).


Este mirador tiene suficiente espacio para poder acondicionarlo para el público en general (barandillas).



Allí abajo está Cistierna, ya casi en las sombras del final de la tarde.



Enfrente el pinar de Cistierna, situado en la cara oeste de Peñacorada......



.......y a nuestros pies la Gruta de San Guillermo.



Seguimos por la pista, en esta parte ya sin gravilla, para llegar casi inmediatemente.....



.......al segundo panorama sobre Valmartino (punto 4 en el mapa 2).



Vista de frente.



Vista hacia arriba, según el borde del pinar y ya en la dirección hacia donde nos dirigimos.



Al final de la pista entramos en el amplio valle de Ambosa o la Majada. Vista hacia la Collada de Lero en el noreste. Sobre la historia de los nombres de la zona debo de referir a un artículo de Siro Sanz García publicado en la revista comarcal "Montaña de Riaño". El autor menciona un documento por Fernando II, del año 1182, donde ya se menciona la Colada de Leyro.



Vista sobre el mismo valle hacia el este que nos invita a descubrirla. Sin embargo, recomiendo hacer primero un pequeño desvío hacia el noroeste, volviendo al pinar y siguiendo unas peñas de caliza que finalizan en unas bonitas vistas sobre las montañas de Cistierna.



Llegado al final de las rocas la montaña se desploma. Las montañas del centro de la foto se encuentran al otro lado del Río Esla (punto 6 del mapa 2).



El pinar y encinas están por encima de San Guillermo.



Creo que estas vistas merecen el pequeño desvío.



Volvemos al valle de Ambosa......



...... y seguimos por el camino.......



......que sube serpenteando.



Casi enfrente de un buen ejemplar de encina......



.....se puede contemplar unos bonitos pliegues en la roca caliza, justo al lado del camino. Se trata de roca de estratos muy finos, lo que facilita el plegamiento de ellos. Los estratos gruesos son más resistentes, lo que puede resultar en su rotura (fallas), aunque naturalmente también se pueden plegar (siempre depende de las circunstancias). Se trata del punto 2 del mapa 3.



El camino termina donde un caño (punto 3 del mapa 3).



Escalando una pequeña pared de caliza, situada detrás del caño (o subiendo por la derecha, evitando la escalada), se puede ver todo lo que queda del valle hasta la collada.



En este tramo la geología es bastante curioso, aparentemente los estratos del gran paquete de calizas a mano izquierda (noroeste, ver foto anterior) están perpendicular al valle. Sin embargo, a mano derecha no hay rastro de estas calizas. En este caso no se trata de una falla, sino de varios sinclinales y anticlinales invertidas. En la foto se han indicado los limites (en azul) de dos anticlinales: las líneas verdes indican la dirección de los estratos (también la línea larga en rojo, que debiera ser verde, pequeño fallo del dibujante, je je) y las cortas líneas en rojo son pequeñas fisuras, casi siempre practicamente perpendicular a los estratos).



Detalle de la charnela (zona de máxima flexión de un estrato o "cabeza " del pliegue) del anticlinal situado a la izquierda en la foto anterior (punto 4 del mapa 3). Los estratos están en verde.



Casi ya llegado a la collada, a mano izquierda, se encuentra este bonito pliegue. Tambien aquí las fisuras (rojas) están perpendiculares a los estratos (en verde). Se trata del punto 5 del mapa 3).



Culminación de Ambosa en la Collada de Lero (1457 metros de altitud). La vista es hacia el pico Valdelagua (1591m). Las alturas son según sigpac.



El segundo pico de Peñacorada (1705 metros) se levanta como un mole de roca caliza. Formaciones de caliza compacta hacen latir el corazón de un espeleólogo más deprisa: donde resurge la precipitación que cae sobre estas rocas? Es decir, donde están las cuevas?



Justo al otro lado del barranco se puede ver una banda de caliza muy deformada. Las formas de los pliegues están indicados en verde.....



.... y si miramos un poco hacia la derecha podemos ver unos pliegues todavía más espectaculares.



Estos pliegues están situados en la cabecera del Valle Diez. El documento de 1182 también hace mención del curso de agua que recorre este valle, el Arroyo de la Vilortera, como "Belortoira". Al contrario de lo que parece lógico, el Valle Diez no se refiere al barranco, sino al mismo curso de agua: Valle Diez, Valle Deu o Agua Deu. En el libro "Origen y misterio de los nombres de agua en el concejo de Cistierna", página 40, Siro Sanz García explica lo siguiente:
Agua Deu es un compuesto romano que significa "agua dios"o "el agua de dios", mientras que Valle Deu significa lo mismo, pero con Valle originado del radical indoeuropeo pal (Pal - Val - Valle) que significa agua. El Deu se ha cambiado en Diez. Por lo tanto el Valle no refiere al barranco, sino al arroyo.



Bueno, ahora bajamos hacia la cabecera del barranco, al pie de la formación de caliza. Al otro lado, y entre las rocas hay algunas vacas paciendo.



Desde el fondo subimos por debajo de la pared de caliza (en lugar de coger un camino más cómodo que llega a lo mismo) en dirección de unas encinas.



Estas encinas se cuelgan de la pared.



Es muy curioso. Entre las piedras se asoman unas hiedras. Un pedregal situado al sur y castigado por el sol debiera de estar muy seco. No puede haber otra conclusión: por aquí corre agua, por lo menos a veces. Esto para un espeleólogo es muy importante: agua y caliza.



Subiendo por el pedregal pronto se llega a unas pequeñas cuevas con claros indicios de que hace poco hubo un importante corriente de agua saliendo de ellas (hierba aplastada). Se trata de una fisura horizontal y dos entradas (punto 9 del mapa 3)



Las cuevitas están directamente por debajo de las encinas....



..... de las cuales especialmente esta me gusta mucho.



La entrada de la izquierda, más alta que estrecha....



....y la entrada de la derecha. En esta última he podido entrar unos 5 metros (no tenía puesto el "mono" de espeleo) donde he tomado la siguiente foto:


Se ve que al fondo la cueva sigue, aunque primero hay que pasar un tramo muy estrecho. Esta cueva queda apuntado para un posterior intento de exploración, es el curso de agua que la hace tan interesante.



Subiendo, dejamos atrás a las cuevas y encinas.



Un poco más arriba se puede ver el siguiente pliegue curioso.



Mirando para atrás: la gruesa banda de caliza.



Llegando arriba, el terreno es bastante llano, con una plantación de pino no muy exitosa. Aquí se encuentran 3 corrales abandonados. Aquí hay uno de ellos.



Se han usado una gran piedra como angular.



Un poco más arriba se encuentran estos restos.



Es posible que se trata de restos de la Guerra Civil? No soy damasiado experto en esto.



Ya es muy tarde y es hora de dar la vuelta, aparte de que hoy hace mucho frío. Un poco por encima y a la derecha del pinar (arriba en la foto) hay un pozo vertical de unos 60 metros, topografiado hace dos años por el grupo espeleológico GETOTE (pues mi grupo). Esta topo se puede ver pinchando aquí.

1 comentario:

  1. Muy buena ruta, ¿crees que es apta para hacerla en bicicleta?

    ResponderEliminar